Puigdemont asume cargo de diputado en la Eurocámara

El exiliado líder catalán, Carles Puigdemont, considera regresar a España si obtiene garantías de que es inmune al arresto como parte de su nuevo estatus como legislador europeo.

Luego de su primera sesión plenaria en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, Francia, Puigdemont comentó que trabajaría por la liberación de uno de sus compañeros defensores de la independencia de Cataluña del resto de España.

Dijo que busca un fallo del Parlamento Europeo en las “próximas semanas” sobre si puede visitar el territorio español sin ser detenido. Específicamente, quiere visitar al exvicepresidente catalán Oriol Junqueras, quien también fue elegido legislador europeo durante los comicios de mayo.

“¿Por qué no?”, dijo. “España debe proteger, respetar y reconocer nuestra inmunidad”.

Al igual que Junqueras, Puigdemont encabezó un referendo ilegal en Cataluña en 2017, pero logró huir a Bruselas cuando las autoridades españolas emitieron una orden de arresto en su contra.

Mientras en Madrid, los 22 ministros que integrar el gobierno de coalición, encabezado por el presidente Pedro Sánchez, juraron sus cargos.

El principal problema del gobierno de izquierda será aprobar un presupuesto que satisfaga a la Unión Europea, los inversores, además de cumplir con las promesas sociales que se han hecho, desde aumentar las pensiones hasta los salarios de los funcionarios públicos y el salario mínimo.

Y, aunque el desempleo en España se ha reducido en aproximadamente la mitad en los últimos años, en 14 por ciento sigue siendo el doble que el promedio de los 19 países de la eurozona.

Sánchez y sus asistentes tendrán el desafío de conservar el vínculo con Unidas Podemos (UP), un partido nuevo que tiene muchos de los votos del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) fundado hace 140 años.

Cuando ambas organizaciones fracasaron en su primer intento de formar una coalición, Sánchez dijo que ni él ni 95% de los españoles podrían dormir durante la noche con Pablo Iglesias (su líder de UP) y sus inexpertos colegas a cargo de ministerios importantes.

Sin embargo, cinco meses después Sánchez sorprendió a muchos cuando, días después de la elección general del 10 de noviembre, firmara con Iglesias un acuerdo de coalición.

Ambos partidos perdieron escaños en la última elección y sintieron que una mayor caída podría abrir paso a un gobierno de ultraderecha.

El Financiero

A %d blogueros les gusta esto: