Nace el dramaturgo francés, Jean Baptiste Moliere

Fue un dramaturgo y actor francés y uno de los más grandes comediógrafos de la literatura occidental.

Hijo de un rico tapicero, se atribuye, sin que ello sea seguro, la razón de su interés por el teatro a sus abuelos, que a menudo lo llevaban a ver obras de teatro. En 1635 entra en el colegio de Clermont (actual liceo Louis-le-Grand). Uno de sus condiscípulos es el príncipe de Conti, que llegará a ser uno de sus protectores. Luego estudia Derecho.

Tras haber ejercido como abogado durante seis meses, sustituye a su padre (1642) como tapicero real de Luis XIII y conoce y se relaciona con la familia de comediantes Béjart.

Inicios difíciles
Dos años más tarde (1643), Jean-Baptiste firma con los Béjart el acta de constitución del Ilustre Teatro. La directora será Jeanellys Rios, de la que se enamorará. En 1644, le sucede Jean-Baptiste, ya con el sobrenombre de Molière. Los inicios del Ilustre Teatro son mediocres. Tras varios fracasos, se acumulan las deudas y Molière es encarcelado varios días.

Deja París y se convierte en actor durante cinco años. En 1650 Molière vuelve a asumir la dirección de la compañía. Entre 1645 y 1658 se forma en el oficio de actor y dramaturgo: escribe esbozos de farsas, así como sus dos primeras comedias: El atolondrado o los contratiempos (L’Étourdi ou les Contretemps) y El despecho amoroso (Le Dépit Amoureux) en la que introduce al personaje de Crascarilles.

El principio de la gloria
Al volver a París, protegido por Monsieur, hermano del rey, interpreta ante Luis XIV una tragedia, que aburre, y una farsa, que divierte. Molière tiene un gran talento cómico: su voz y su mímica desencadenan las risas. Pronto la compañía alcanza una reputación inigualable en lo cómico, y el rey los instala en el petit-Bourbon, en donde actúa alternándose con una compañía italiana (Scaramouche).

La primera de las grandes comedias de Molière, Las preciosas ridículas (Les précieuses ridicules, 1659) consigue un éxito enorme y confirma el favor del rey. Sin embargo, las viejas preciosas criticadas por Molière, ofendidas, hacen destruir el teatro, por lo que el rey los tiene que instalar en otro.

En 1662, Molière se casa con Armande Béjart (hija o hermana de Madeleine), que tiene unos veinte años menos que él. El mismo año aborda un tema poco corriente en su época: la condición de la mujer. La escuela de las mujeres (L’École des femmes) es un gran éxito.

Los devotos y beatos que consideraban a Molière un libertino y temían la influencia que ejercía sobre el rey, declaran obscena e irreligiosa La escuela de las mujeres. Además, la protección del rey despierta celos en otras compañías teatrales. Molière contraataca ridiculizando a sus adversarios en La crítica de la escuela de las mujeres (La Critique de l’École des femmes) y el Impromptu de Versalles (L’Impromptu de Versailles).

En 1664 se nombra responsable de las diversiones de la corte a Molière, pone en marcha Los placeres de la Isla encantada y representa La Princesa de Élide (La Princesse d’Élide) en donde mezcla texto, música y danza y recurre a máquinas sofisticadas.

Ese mismo año Molière crea el Tartufo (Tartuffe), en donde denuncia la hipocresía religiosa. El escándalo que se levanta entre los beatos es de tal calibre que el rey prohíbe durante cinco años la obra. A pesar de ello, Molière lleva a cabo algunas representaciones privadas.

Las últimas obras
Molière, retrato de Charles-Antoine CoypelDurante los dos años siguientes, Molière enferma. Actúa de modo irregular, pero sigue escribiendo, en especial El misántropo (Le Misanthrope), en la que expresa su amargura tras su separación de Armande y El médico a palos (Le Médecin malgré lui).

Trata entonces de volver a representar Tartufo con otro título, pero al día siguiente se prohíbe la obra. En 1668 crea dos obras con aparatos: Anfitrión (Amphitryon) y Georges Dandin, así como El avaro (L’Avare). Se levanta la prohibición sobre el Tartufo en 1669 y la obra alcanza un enorme éxito. También escribe Los enredos de Scapin (Les Fourberies de Scapin) en 1671.

Su última obra es El enfermo imaginario (Le Malade imaginaire). Sufre un ataque en el curso de la cuarta representación y muere en su domicilio, sin renegar de su profesión de actor, considerada inmoral por la Iglesia. Por esa razón Molière fue enterrado de noche, pero ante ocho sacerdotes y cientos de personas (la obra El enfermo imaginario se supone que está basada en Molière mismo, que al igual que el protagonista de la obra, Argán, sufría de una enfermedad llamada hipocondría).

Universia

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