Muere Nicolás Bravo, caudillo de la Independencia

A 166 años de la muerte del político mexicano Nicolás Bravo, que se cumplen hoy, es recordado por haber ocupado en tres ocasiones la presidencia de México.

Nombrado Benemérito de la Patria, por decreto, Nicolás Bravo vino al mundo el 10 de septiembre de 1786, en Chilpancingo, Guerrero, en el seno de una familia liderada por un hacendado criollo.

De acuerdo con la biografía del también militar político publicada en el portal “memoriapoliticademexico.org”, se ignoran hechos de su infancia y juventud, excepto que trabajó en las tareas típicas de la hacienda de su padre.

Luego de que el movimiento insurgente se extendió al sur, con las tropas de José María Morelos (1765-1815), los realistas avanzaron sobre los ranchos y haciendas cercanas a la de los Bravo y se les exigió a los hacendados que colaboraran, no obstante los Bravo se negaron, razón por la que tuvieron que esconderse en las cuevas de Michapa, a fin de no ser arrestados por desobediencia.

A los 25 años, el joven Nicolás se unió a las fuerzas de Hermenegildo Galeana y un año más tarde, en 1812, al lado de Morelos estuvo presente en el sitio de Cuautla; en este periodo su padre cayó en manos de Gabriel Yermo, quien lo entregó a los realistas para que lo llevaran a la Ciudad de México, donde murió.

Al indultar a los 300 prisioneros realistas, a quienes debía fusilar en represalia por el ajusticiamiento de su padre, Bravo fue conocido el “Héroe del perdón” y tiempo después participó en la defensa del Congreso de Chilpancingo.

Durante tres años, a partir de 1817, fue prisionero de los españoles y al salir libre por la amnistía decretada por Fernando VII, se unió al Plan de Iguala.

Al consumarse la Independencia, fue nombrado consejero de Estado, individuo de la Regencia por el congreso Constituyente y en 1823 luchó contra Agustín de Iturbide (1783- 1824) cuando éste se coronó emperador.

Dirigente de la logia escocesa de corte conservador, al instaurarse la República, fue vicepresidente durante el gobierno de Guadalupe Victoria (1786-1843) y combatió a Vicente Guerrero (1782-1831) cuando se levantó contra Gómez Pedraza (1789-1851).

En 1828, fue prisionero en Tulancingo y tiempo después juzgado por el Gran Jurado Nacional, que decidió desterrarlo a Colombia y Ecuador.

De regresó a México en 1829 Bravo se unió a las conspiraciones que derrocaron a Vicente Guerrero, que lograron derrotándolo en la batalla del llano de Chilpancingo, señala la biografía del político mexicano publicada en el sitio electrónico “guerrero.gob.mx”.

Más tarde ocupó Acapulco, contribuyendo con ello a la caída del Presidente y en 1833 luego de no estar conforme con el Plan de Zavaleta el presidente Antonio López de Santa Anna (1794-1876) le dio el mando del Ejército del Norte, el cual estuvo a su cargo hasta 1836.

Tras los tropiezos de Texas, Bravo se retiró a su hacienda, donde permaneció hasta 1839, año en el que fue llamado para que desempeñara la jefatura del Consejo y presidente interino de la República por 10 días, del 10 al 19 de julio.

Entregó el poder a Anastasio Bustamante (1780-1853) y se retiró a la vida privada, hasta 1841 cuando fue electo diputado por el Estado de México. No obstante, no permaneció mucho tiempo en este puesto, ya que el nuevamente ocupó el cargo de Presidente al sustituir a López de Santa Anna, del 26 de octubre de 1842 al 4 de marzo de 1843.

En este periodo disolvió el Congreso, nombró una junta de notables presidida por el general Gabriel Valencia, instalada el 6 de enero de 1843, estableció una casa de moneda en Culiacán, donó terrenos a la empresa que proyectaba el canal de Tehuantepec, y tiempo después entregó el gobierno a López de Santa Anna y regresó a sus actividades privadas.

Bravo fue comisionado para reprimir a los sublevados de Chilapa, en 1844 y dos años más tarde, en 1846, se adhirió al Plan de San Luis Potosí, que llevó a la Presidencia al general Mariano Paredes Arrillaga, quien lo nombró gobernador y comandante militar del Estado de México y más tarde jefe de las fuerzas de Puebla, Veracruz, Oaxaca y Tabasco, que se opusieron a la invasión norteamericana.

Fue comandante de Puebla, jefe de la línea del sur de la capital y dirigió la defensa del Castillo de Chapultepec, donde cayó prisionero el 13 de septiembre de 1847; puesto más tarde en libertad se retiró a la vida de hacendado.

En 1854 fue invitado a participar en la dirección del Ejército Restaurador de la Libertad, formado bajo el Plan de Ayutla; puesto que rechazó.

Existe la versión de que Santa Anna, molesto por el desprecio a su propuesta, ordenó que envenenaran a Nicolás Bravo y a su esposa, quienes murieron el 22 de abril de 1854.

El Sigo de Torreón

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