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Maduro asesta un golpe parlamentario para impedir reelección de Guaidó

En una jornada de infarto en Caracas, Juan Guaidó, líder opositor y presidente de Venezuela reconocido por más de 50 países, no pudo ser reelegido presidente de la Asamblea Nacional, tras ser golpeado por la policía bolivariana, que le cerró el paso a la sede parlamentaria, al igual que a la mayoría opositora, con el único objetivo de expulsar al antichavismo del único organismo que les quedaba por controlar.

Ajenos a las protestas en la calle, los chavistas eligieron, en un bronco y breve debate al diputado Luis Parra, expulsado de un partido opositor minoritario, tras verse envuelto en un caso de corrupción y considerado ayer por sus antiguos compañeros un renegado por aliarse al chavismo para evitar ir a juicio.

El delegado por Guaidó para las Relaciones Exteriores de Venezuela, Julio Borges, alertó “que la dictadura sin cuórum juramenta a una junta directiva ilegal e inconstitucional”. “Ellos no representan al pueblo https://www.cronica.com.mx/notas-maduro_asesta_un_golpe_parlamentario_para_impedir_reeleccion_de_guaido-1142280-2020venezolano, es una maniobra para tratar de imponer a un grupo de cómplices de Maduro y su régimen en la Asamblea Nacional”, denunció.

Satisfecho por su maniobra, el presidente Nicolás Maduro dijo, en el colmo del cinismo, que “el corrupto y fracasado Guaidó” no fue reelegido porque no se atrevió a entrar en la Asamblea Nacional.

“No las tienes puestas porque si uno tiene que enfrentar una situación da la cara pero no quiso dar la cara”, afirmó Maduro en la inauguración de un estadio de béisbol en la ciudad de La Guaira, cercana a Caracas.

Reelegido en sesión paralela. Tras denunciar que “este domingo asistimos a la muerte de la República”, Guaidó fue reelegido finalmente como presidente del Parlamento durante una sesión paralela e improvisada, celebrada en la sede de un periódico, en la que sólo participaron los diputados antichavistas.

“Acción desesperada: EU”. El Grupo de Lima, que engloba a la mayoría y las principales naciones latinoamericanas, condenó “el uso de la fuerza por el régimen dictatorial de Nicolás Maduro” para impedir que diputados puedan “acceder libremente” a la Asamblea, “por lo que desconocemos el resultado de una elección que se ha dado sin la plena participación de los diputados que acudieron a la sesión”, señaló un comunicado difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú.

Estados Unidos calificó de “farsa” la votación y reafirmó su respaldo a Guaidó, al que dijo que seguirá considerando “presidente interino” de Venezuela.

“Las acciones desesperadas del antiguo régimen de Maduro, impidiendo ilegalmente, por la fuerza, la entrada al edificio de Juan Guaidó y de la mayoría de los diputados de la Asamblea Nacional, ha hecho que el ‘voto’ de esta mañana, que carece de cuórum y no cumple con los estándares constitucionales mínimos, sea una farsa”, declaró el encargado de Latinoamérica en el Departamento de Estado, Michael Kozak.

Al igual que EU, Brasil, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Paraguay y Chile ya adelantaron que no reconocerán el resultado de esa votación. Ecuador, que con Lenín Moreno dejó de ser un país de la órbita chavista, declaró que el golpe de ayer “muestra el autoritarismo del régimen de Maduro, que aleja aún más a Venezuela de la senda democrática que el mundo entero le augura”.

Argentina condena, México no. En Argentina había expectación sobre la reacción del nuevo gobierno izquierdista, presidido por Alberto Fernández, y con una aliada de Maduro, Cristina Fernández, en la vicepresidencia. La balanza se inclinó finalmente por alinearse con la mayoría de países del continente.

“El gobierno argentino lamenta profundamente los episodios registrados en Venezuela. Resultan inadmisibles para la convivencia democrática los actos de hostigamiento padecidos por diputados al momento de procurar ingresar al recinto de la Asamblea Nacional, para elegir a las nuevas autoridades de su junta directiva”, se afirmó en el texto.

Al cierre de esta edición, sólo uno de los grandes países latinoamericanos guardaba silencio sobre lo ocurrido en Venezuela: México.

La Crónica

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